Vivienda compartida con capacidad para 4 personas con discapacidad intelectual pero con un grado de autonomía suficiente para llevar a cabo un proyecto de vida propio con supervisión para las actividades de la vida diaria.
Un profesional educador ofrece control y apoyo diario en la organización de las tareas del hogar y en los acompañamientos necesarios. Un auxiliar técnico en enfermería se encarga de la preparación semanal de la medicación y del seguimiento de la salud. Se fomenta la participación en actividades lúdicas y comunitarias.